La ciberseguridad como pilar de la digitalización logística
La transformación digital en logística no solo implica adoptar nuevas tecnologías, automatizar procesos o integrar IoT, sino también asumir que la seguridad informática es un elemento estratégico y no opcional. En un entorno donde cadenas de suministro y redes logísticas interconectadas constituyen el eje del comercio nacional, cada eslabón vulnerable puede comprometer toda la operación.
13/10/2025
Vulnerabilidades amplificadas por la interconexión
La digitalización ha permitido conectar todos los eslabones de la cadena logística: desde los fabricantes y proveedores hasta el transporte, los almacenes y la distribución final. Sin embargo, esa interconexión que mejora la eficiencia también multiplica los puntos vulnerables. Cada nuevo sistema conectado —ya sea una plataforma de gestión de transporte, un sensor IoT o un software de trazabilidad— amplía la superficie de exposición ante posibles ataques.
Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), uno de los principales retos actuales es garantizar la seguridad de la cadena de suministro digital. Un ataque dirigido a un único proveedor tecnológico o logístico puede tener un efecto dominó sobre el resto de las empresas conectadas, comprometiendo la continuidad de toda la operación. Por ello, es recomendable reforzar la colaboración entre los distintos actores de la cadena y adoptar políticas de ciberseguridad comunes que contemplen tanto los riesgos internos como los externos.
La ciberseguridad, un factor clave para mantener operativa la logística digital
La Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA), elabora anualmente “Threat Landscape”, un reporte que estudia las amenazas cibernéticas en territorio europeo. El informe de 2025 señala que la actividad logística concentra alrededor del 20 % de los incidentes registrados en el transporte europeo, situándose como el segundo más afectado tras el aéreo.
Su exposición se debe principalmente a la alta interconexión de sistemas y a la dependencia de proveedores tecnológicos externos, lo que amplía los vectores de ataque. En el reporte, ENISA advierte de que la disponibilidad operativa, es decir, mantener en marcha la cadena de suministro sin interrupciones, es el principal activo en riesgo.
Las técnicas de intrusión más habituales son los ataques DDoS (Ataque de Denegación de Servicio Distribuido) seguidos por los ransomware, que buscan paralizar sistemas logísticos y extorsionar económicamente. También se registran brechas de datos vinculadas al robo de información sensible.
Estas cifras dan una pista clara: para la logística digitalizada no basta con defender datos; debe asegurarse la disponibilidad continua de sistemas clave de operación, comunicación y seguimiento. Las interrupciones, incluso breves, pueden provocar cuellos de botella, acumulación de cargas o pérdidas de servicio cliente.
El diseño de una estrategia de ciberseguridad logística
En el entorno logístico, donde confluyen tecnologías operativas, sistemas informáticos y plataformas en la nube, la estrategia debe abordarse de forma integral y coordinada.
- Gobernanza y evaluación del riesgo digital
La primera capa de defensa es conocer el nivel real de exposición. Evaluar los riesgos de forma periódica permite detectar vulnerabilidades en sistemas propios y en proveedores externos. - Protección de la infraestructura crítica y de los datos operativos
En la logística digital, la disponibilidad es tan importante como la confidencialidad. Las empresas deben contar con medidas que aseguren la continuidad del servicio ante incidentes, incluyendo planes de contingencia, copias de seguridad segmentadas y protocolos de recuperación. La protección debe extenderse tanto a los sistemas de gestión como a los dispositivos IoT conectados a la operativa. - Segmentación de redes y control de accesos
En relación con el punto anterior, separar las redes de gestión, administración y operación reduce la posibilidad de que una intrusión se propague a todo el entorno. Por ejemplo, la autenticación multifactor, la gestión de identidades y los accesos temporales para proveedores externos son elementos clave para minimizar riesgos. - Detección temprana y respuesta ante incidentes
Contar con sistemas de monitorización y detección de anomalías permite actuar de forma preventiva. Las soluciones de correlación de eventos, sumadas a un plan de respuesta bien definido, facilitan la identificación rápida de ciber-incidentes y limitan su impacto. - Formación y concienciación del personal
En muchos casos, la primera línea de defensa es humana. La formación continua en ciberseguridad ayuda a prevenir errores comunes, como el phishing o el uso de contraseñas débiles. Crear una cultura corporativa en la que todos los empleados comprendan su papel en la protección de la información se ha convertido en una medida cada vez más necesaria.
En definitiva, la ciberseguridad se ha convertido en el eje invisible que sostiene la digitalización del ámbito logístico. La eficiencia, la trazabilidad o la automatización solo alcanzan su verdadero potencial cuando están respaldadas por sistemas seguros y resilientes.
Avanzar hacia una logística verdaderamente digital exige integrar la seguridad en todos los niveles: desde el diseño de nuevas soluciones tecnológicas hasta la gestión de los proveedores y la formación de los equipos. No se trata solo de prevenir incidentes, sino de construir una infraestructura capaz de resistirlos y recuperarse con rapidez. En este camino, la colaboración entre empresas, centros tecnológicos y entidades del ecosistema innovador como CITET, resulta esencial para impulsar una digitalización más segura, inteligente y sostenible.