En los centros urbanos, como centros de vida y ocio que se abastecen diariamente, las mercancías deben llegar a las tiendas y otros establecimientos de hostelería y entretenimiento. Sin embargo, este acceso no siempre es fácil; el propio tráfico y las restricciones regulatorias dificultan el reparto todos los días. Los vehículos de reparto hacen ruido, contaminan, reducen la velocidad del tráfico, hacen uso de la doble fila. Las zonas de carga y descarga son insuficientes y se emplean de inadecuadamente … ¿hay alguna solución?